Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios y recoger datos estadísticos. Continuar navegando implica su aceptación. Más información

Aceptar
900 831 665 Pide cita
Volver
17-07-2019
Enfermedades venéreas en periodo vacacional

Enfermedades venéreas en periodo vacacional

Tags: Andrología / Enfermedades Transmisión Sexual / Sexología
Las enfermedades de transmisión sexual no se toman vacaciones, así que no bajes la guardia y recuerda que, justamente en este periodo de tranquilidad y ocio, es cuando estas infecciones presentan un repunte importante. El calor revoluciona el ánimo: la gente sale más a la calle, con menos ropa, las fiestas son más memorables y en ellas se respira un ambiente de mayor sexualidad...   Por otra parte, ya sea por el influjo de turistas o por el hecho de viajar en primera persona a otros países, se propicia la posibilidad de interactuar con otras personas en la misma situación que nosotros.  No os contamos nada nuevo. Podríamos decir que en verano la sangre no pasa mucho por el cerebro y esto está bien, pero todo con cabeza porque muchas veces esa calentura veraniega nos lleva a un aumento de la frecuencia sexual y del número de parejas sexuales. Además, el ambiente relajado del verano propicia los típicos descuidos de “yo te aviso”, “me lo pongo en un rato” o “por una vez no pasa nada”.  

  No hay que olvidarse de todas aquellas enfermedades de transmisión sexual que pueden arruinarnos gran parte del verano o incluso cambiarnos la vida para siempre. Desde cosas más banales como una uretritis gonocócica, clamidia o una balanitis, pasando por enfermedades cronificables como el herpes genital, los condilomas genitales, el VIH o la hepatitis, y sin olvidarnos de otras menos comunes como la sífilis, el linfogranuloma venéreo, herpes, la sarna o el virus del papiloma humano.  

"No hay que olvidarse de todas aquellas enfermedades de transmisión sexual que pueden arruinarnos gran parte del verano o incluso cambiarnos la vida para siempre."

Dr. Eduardo García-Cruz  
En la mayoría de los casos anteriores el denominador protector común es el preservativo (a excepción del herpes o el papiloma que se pueden transmitir incluso con su utilización). Otra cosa que ayuda es la disminución de la oportunidad de contacto: si no sales de casa cuando llueve, no te mojas. También recordar que las prácticas orales no están exentas de riesgo.     Con estos consejos no pretendo amargar las vacaciones... pásatelo bien,  pero intenta que un rato e diversión no tenga consecuencias de las que te arrepientas largo y tendido. ¡Un saludo y a disfrutar!