Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios y recoger datos estadísticos. Continuar navegando implica su aceptación. Más información

Aceptar
Llama gratis: 900 831 665 Pide cita

El blog del DR. EDUARDO GARCÍA CRUZ

Volver
14-05-2014
¿La Balanitis es una infección de transmisión sexual?

¿La Balanitis es una infección de transmisión sexual?

Autores: barnaclinic+
Tags: Cuidado personal / Urología / Enfermedades Transmisión Sexual
Problemas: Problemas de próstata

La balanitis es una inflamación del glande que suele deberse a diversas causas y estas a su vez, varían en función de la edad del paciente. En esta ocasión nos enfocaremos a los cuadros manifestados en pacientes adultos.

El cuadro suele iniciar de manera insidiosa en 3 a 7 días, suele acompañar de dolor, escozor o comezón asociado con enrojecimiento del glande o prepucio (en caso no tener una circuncisión). Si el cuadro evoluciona más de una semana sin tratamiento, se puede complicar con presencia de úlceras, inflamación/edema y un exudado blanquecino maloliente (purulento).

 A su vez, cuadros repetitivos de balanitis pueden dar como consecuencia sinequias y/o cicatrices entre el glande y el prepucio (piel que cubre el glande) generando una fimosis o incapacidad para retraer el prepucio. Una fimosis severa puede tener como consecuencias obstrucción al flujo de la orina o disfunción eréctil, además de incapacidad para recolocar el prepucio a su sitio anatómico normal (parafimosis).

Generalmente, la balanitis es consecuencia de una infección local ocasionada por bacterias y hongos, que pueden ser transmitidas por vía sexual si la pareja está contaminada.

Sin embargo otras causas más comunes, pero no menos complejas, suelen ocasionarlas como por ejemplo una mal higiene personal, traumatismos, dermatitis de contacto o alergias u enfermedades sistémicas, como la artritis reactiva, la obesidad mórbida y la psoriasis.

Para el diagnóstico es imprescindible la valoración por un urólogo, quien deberá descartar etiologías tratables y/o posibles lesiones premalignas. Además de la exploración física que es la pieza fundamental para el diagnóstico, se deberán de descartar causas o factores predisponentes, tales como la diabetes mellitus.

Un análisis general de sangre y orina, así como un frotis balanoprepucial, estudio de enfermedades de transmisión sexual (ETS), como la gonorrea o la chlamydia, deberán ser realizados. No está aconsejado realizar de forma estandarizada otros estudios en busca de ETS, sin embargo en casos especiales se pueden realizar pruebas para descartar el virus del papiloma humano, el virus de la inmunodeficiencia adquirida o el virus del herpes simple.

En caso de haber una duda diagnóstica sobre el origen tumoral de la lesión, una biopsia con anestesia local estaría indicada.

En caso de confirmarse una balanitis fúngica/ bacteriana el tratamiento será a base de cremas antifúngicas/ antibióticas tópicas. Además se aconsejará el estudio de la pareja y la abstención sexual durante el tratamiento de ambos hasta la remisión completa.

Existen distintos tipos de tratamientos tópicos alternativos, como el uso de derivados de ajo, caléndula y echinacea goldenseal, sin embargo ninguno de estos tratamientos ha demostrado científicamente su eficacia.

Dada la amplia diversidad de causas de este cuadro, un urólogo deberá realizar el diagnóstico y control para exclusión de lesiones de mayor importancia vital. 

Autor
barnaclinic+

barnaclinic+

NEWS_NEWSLETTER_IMG_ALT